Proceso de moldeo SCORIM

El proceso de moldeo por inyección convencional puede dar lugar a la formación de líneas de "soldadura" donde convergen los dos frentes de avance del polímero fundido. Estas áreas son especialmente frágiles y han de evitarse en la medida de lo posible.

Una solución que ha sido desarrollada en los últimos años es el proceso SCORIM (Shear Controlled Orientation in Injection Moulding). Este proceso lleva consigo el uso de pulsos de presión a través de numerosas cavidades de entrada que hacen que se mantenga en circulación el polímero fundido una vez que el molde está lleno.

Esto se consigue con el uso de pistones hidráulicos al comienzo de cada canal de salida de la máquina, los cuales son accionados alternativamente para conseguir mover el polímero fundido dentro del molde. Después de transcurrido un tiempo predeterminado, los dos pistones se usan para proporcionar presión adicional de empuje.


Este proceso proporciona las siguientes ventajas:

  1. Se eliminan las líneas de soldadura y, portanto, las discontinuidades mecánicas.
  2. Reduce la posibilidad de la presencia de depresiones superficiales debidas a un
    enfriamiento diferencial.
  3. Se produce una orientación de la estructura molecular o para productos reforzados
    con fibras un alineamiento de las fibras, con lo que se mejoran las propiedades mecánicas.

El principal inconveniente de esta técnica es el incremento de coste de la máquina de inyección y el aumento de la complejidad del sistema de control del proceso. Sin embargo, lo anterior puede ser compensado por una mayor calidad de los productos obtenidos, en particular para los de gran volumen y/o de alta calidad (altas prestaciones). Esta tecnología está disponible bajo licencia de la empresa Cinpres Ltd.